Historia de Lucía en 2020
Lucía empezó con tres fondos y reglas simples. En marzo, su cartera cayó fuerte y el pánico la visitó. Su diario la recordó: aportar, rebalancear, respirar. Automatizó compras y en junio ya había recuperado disciplina. No predijo nada; solo siguió procesos. Hoy agradece haber blindado decisiones por adelantado, aprendiendo que la serenidad no depende de titulares, sino de rutinas claras que respetó incluso cuando todo parecía perder sentido alentadoramente.